Braojos de la Sierra

Braojos de la Sierra es un municipio de unos doscientos habitantes, en la vertiente madrileña de la Sierra de Guadarrama, muy cerca del macizo de Somosierra, y muy próximo también a Buitrago del Lozoya, a cuya Comunidad de Villa y Tierra perteneció en épocas pretéritas.

Braojos es un enclave mecido por arroyos y fresnedas, arracimado entorno al campanario de una iglesia (la de San Vicente Mártir), y en donde sus habitantes hacen gala del orgullo braojeño, regalando la sonrisa, y el afecto. Y el cante, que les mana a borbotones, como una chorrera impetuosa en forma de jota, desde sus gargantas serranas.

Mantiene, como todos los núcleos de la comarca de la Sierra Norte de Madrid, un marcado carácter rural, que ha hecho posible que se mantengan con viveza muchas de sus tradiciones.

La más significativa de todas es LA PASTORELA. Quizá la última de las danzas de pastores que quedan en el Guadarrama, de las muchas que hubo, y desaparecieron. En ella, los días de Nochebuena, Navidad, Año Nuevo y Reyes, se ejecuta una danza de adoración al Niño Jesús, en la que un grupo de hombres, acompañados por el zarragón, y ataviados como era la usanza (pantalón de cuero estezado de vaca, camisa blanca, chaleco de cuero estezado de cabra, delanteras de cuero de vaca, medias de lana y albarcas) baila durante distintas partes de la misa, al son de los hierros, la pandereta, el arrabel, y la pandera, esgrimiendo un gran cayado que constituye una de las señas de identidad de esta manifestación, y de la idiosincrasia braojeña en general.

 

También en fechas invernales, tiene lugar la fiesta de LA VAQUILLA, un armazón de madera, tocado con una colcha o sábana adornada con vistosos pañuelos y cintas, que recorre el pueblo acompañada de los MÁSCAROS, aterrorizando a los viandantes.

Sale a deambular por las calles de Braojos el día de San Sebastián (20 de enero) y el martes de Carnaval (“Vaquilla de los mozos“).

De origen pagano, mantiene los mismos esquemas que el resto de “Vaquillas de madera” de la sierra madrileña (Fresnedillas de la Oliva, Los Molinos,  Colmenar Viejo, Redueña, Navarredonda y San Mamés, Garganta de los Montes, Lozoya, Rascafría, Miraflores de la Sierra, Berzosa de Lozoya, etc, etc.). Donde se citan las carreras, el hostigamiento, la muerte y la resurreción de la vaca, que nos retrotraen a los rituales mitráicos, y al culto de Atis y Cibeles, aderezado con elementos de origen prerromano.

 

Por último, las fiestas patronales de Braojos se celebran durante cuatro días, en el fin de semana más próximo al 8 de Septiembre, destacando la Romería de la Virgen del Buen Suceso, llena de fervor popular, con la Virgen tirada de un carro, engalanada como una serrana más.